miércoles, agosto 31

Hospicio III

Despojo del ahora
que encuadra
la cualidad absurda.

Tormenta de palabras
que encuentran
sentidos nuevos.

Tus emociones presas
de un cruel tirano
que las mutila.

O bien las emancipa
para que azoten
a sus captores.

Y, ya sueltas, se entregan
al desenfreno
más olvidado.

Se enturbian en un rizo
marchito, yermo,
endurecido.

Hasta que, al fin, se extinguen,
dejando un cuerpo
hueco y vacío.

Estos sean, quizás,
los desencuentros
de tu locura.

domingo, agosto 21

Página en blanco

Página en blanco:
un universo.
Todo es posible
salvo mis musas
dándome tregua.
No es placentero.
No me interesa.

Todos los días
para el trabajo.
Siempre lo mismo,
siempre obedezco.
Pasan los días
pasan las cosas
pasa mi tiempo.

Todo el trabajo
para los otros.
Se regocijan:
soy productivo,
emprendedor,
perfeccionista
y buen compañero.

Página en blanco:
todo es posible.
Vuelvo de nuevo
ya no me importa
lo que era mío
ahora, de otros,
esos tiranos
sin caras ni nombres.
Esos siniestros
que coquetean
con ilusiones,
que me conquistan,
que me enajenan
para que sea
sólo una sombra
de un ser humano.
Y me atormentan:
el tiempo pasa.
Mi vida, ajena,
muy dedicada
a hacer los deberes
que mandan los otros.

Página en blanco,
¿cuándo mi vida
podrá ser mía?

Página en blanco,
pido disculpas
y te abandono
porque me tengo
que acostar temprano.

miércoles, julio 13

Trenzados

Tu cuerpo enjuaga
mis lamentos
y vela, como siempre,
pulcro y cálido,
por su suerte
y por la mía.

Tu cuerpo rinde culto
a los pesares agotados en otoño
a la alegría confirmada
a los placeres bacanales
o simplísimos, apenas,
cotidianos
y preciosos.

Tu cuerpo es fiel imagen
y recuerdo
del deseo ofuscado en devenir
inconcluso eterno,
inagotable.

Tu cuerpo arranca poco a poco
sus más austeras confesiones
sus vicios y virtudes
compartidos
cada tanto.

Así labramos
Vos y yo
felizmente trenzados
este dulce secreto
de lo Nuestro.

lunes, junio 27

Hospicio

La tarde amenaza
ciega de pena
contar tu muerte.

El día se aplasta
de a poco, despacio,
contra el hospicio.

Vos tendrás, quizás,
un dormitar lúgubre
de estómagos llenos
en paredes grises
y sueños vibrantes.

O, por qué no, el tiempo
se deje encontrar
y sea, a lo sumo,
una danza eterna
de soles y lunas
guardapolvos blancos
ampollas doradas
destinos ilustres
muy mal negociados
de afuera y de adentro
y ya nadie sabe
cual es el futuro
ni hablar del pasado
teniendo, por cierto,
algunas certezas
de títeres llanos
cabezas vacías
vivir, algún día,
no creo que importe.

Y tus sueños sean
meras pesadillas
o ni siquiera.

Y sigue alumbrando
la tarde
con su blanca luz
de fría incoherencia
las almas sensibles
del hospicio.

domingo, junio 26

Extrañez de Domingo

El domingo me imagina en su silencio
entregado al ocaso de la noche
desde viejas y nuevas soledades
y algún recuerdo terco, agazapado.

Se me ha hecho costumbre últimamente
pretender que la noche nunca cierre,
que el sueño no se imponga,
que el descanso espere,
y la vida, dictadora,
me haga suya.

Se me ha hecho costumbre, desde luego,
desconfiar de las lentas felonías
que la vida del día impone al sueño,
que la rutina hiere
cada tanto, en su descuido,
a los amores.

El domingo, generoso, me regala
la dicha de extrañarte
nuevamente.

martes, junio 21

Hospicio 2

Tiñe de invierno
la clave frágil
de tus lamentos.

Tiñen y queman
su pesadumbre
que ríe y llora.

Su desesperanza,
su herida abierta
tibia, hedionda,
recado de una historia
que sólo vos sabés,
que sólo vos querés,
y que te envuelve siempre
aunque no la contás.

Tiñe y marea
tu soledad inmensa
se perpetúa.

Tiñen y muerden
tus sueños estériles
solemnes, inmunes.

Aunque acá esté
para vos;

aunque así estés
para siempre.

domingo, mayo 1

Tensiones

El Tiempo sabe ver nuestras razones
se planta cual guardián de la antesala
nos mina de proyectos e ilusiones
e impone así, siniestro, su guadaña.

A veces el Dios Tiempo nos aterra
y entonces, como parias clandestinos,
vivimos nuestra inercia cotidiana
mas siempre nos encuentra, arrepentidos.

Pero algunos momentos nos parecen
tan crueles que da miedo el intervalo
y deshechos de angustias y de llanto
al Tiempo, que les gane, le rogamos.

El amor suele ser un buen consuelo
tibio moisés, santuario de las musas,
a veces se escabulle en tanta sábana
mas siempre nos promete su revancha.

Y Vos también tenés lugar en este cuento
en tiempos donde el tiempo siempre apremia
tu cuerpo es, tal vez, mi monasterio
tus piernas un Grial, un espejismo
y el diálogo de pieles y de aromas
alivia, de inmediato,
tus tensiones.

sábado, abril 16

Tiniebla

Tiniebla que amenaza
tu horizonte
ávida de certezas
incursiona
tu tímido semblante
que enamora.

Acusa una marea
de emociones.
Sensible te encandilan
tus pasiones
y siempre tus temores
te intimidan.

Pero al final del día,
¡no lo creas!
Exhibís tu catastro
de ilusiones,
de vértigos y sueños
macerados
y, pronto, se libera
tu alegría.

Entre mentiras

Una tristeza antigua,
infinita,
que no se entera de flores
ni de alcoholes.

Una tristeza seria,
solemne,
que no nos juzga sin antes
descubrirnos.

Una tristeza absurda,
sensible,
que se resiste a tenernos
simpatía.

Una tristeza
dulce, tibia,
limpia,
que no encuentra los momentos
ni precisa de motivos,
que juega a distraernos
del apuro,
que mezcla las desgracias
con suspiros,
que baila las novelas
de los cuerdos
y nos masacra adusta
y entre velas.

Y ríe a su confort
nuestra amargura
de sueños que no son
y que vacilan,
de aromas del pasado
que ensombrece
y, tórpidas maniobras
del instinto
que busca, inexorable,
arrebatarse.

Una tristeza sola,
amiga,
derrumba nuestras negras realidades
y nos invita a cenar
entre mentiras.

sábado, abril 2

Diálogo

Tu piel y mi piel dialogan seriamente
se encuentran y revisan posiciones
debaten, cada tanto, acaloradas
en un foro de versos y de aromas
se irritan por la sábana insolente
se entienden por sus ocho extremidades
se besan palmo a palmo, poco a poco,
se confunden una y otra, tan reñidas,
se embarcan en sus dulces discusiones
se funden en un éxtasis de alcoholes
y el discurso se nos cae de la cama
en plena rebelión dermatológica.

Expuestos, al final, sus argumentos,
llegan siempre, o casi siempre,
a algún acuerdo.