lunes, diciembre 19

Aportes para una citación bibliogáfica

Libros que yo no he leído
pero que me gustaría
y aunque aún no lo haya hecho,
les insisto, recomiendo:

sábado, noviembre 5

Olvido

La experiencia de un día que transita
arrastrando sus soles y tragedias
sus ecos de horizontes
sus olvidos
su bienestar de quejas y de ruina
y un deseo apagado
sensible, íntimo,
que grita
desde su propia muerte.

lunes, octubre 31

Secretos

¿Cuáles secretos son aquellos
escondidos tiernamente
entre tus sienes?
¿Cuáles secretos estallando
en cruel maremoto
de amor?

Que hubo sangre,
estilo y tinta;
hubo caprichos y sed
clandestinos.

Que corrió por tus entrañas
tus fibras
incandescente, hiriente,
impostergable,
inevitable.

Que encendió tibia hoguera
en tus pasiones
y que hizo que, hoy,
estemos juntos.

Juntos,
pegoteados,
hermanados,
fundidos.
Juntos y prestos a vivir
esta otra historia:
la nuestra.

jueves, octubre 27

Embrollos y temores

Tengo miedo de perder algunas cosas
que me sirven de camino en mi conciencia.
El hilo dulce, el amor, los escenarios,
el paso de las horas contempladas,
el sol en el balcón, la tarde gris,
el mate y los momentos
a tu lado.

Un buen trabajo, si bien,
a veces duro;
un recuento de virtudes y fracasos.
El terremoto negro de tu ausencia.
Los celos, cada tanto, mal o bien;
los enigmas de tu cuerpo siempre otro,
la cordura amenazante,
siempre esquiva.

Tengo miedo de perder aquellas cosas
que me sirven todavía
de consuelo.
Que me afirman de este lado.
Que me sienten
o se sientan.
Que me entienden
y se quedan
finalmente.

Y que dan algún sentido
a tanto embrollo.

martes, octubre 4

Límite

Es un límite
que aparta el infinito,
que seduce lento
y desentiende,
a veces;
que corta el aire frío,
lo entibia,
lo rompe;
que envuelve
muy de a poco
tus deseos.

Es un límite
que define tu contorno,
que oculta tus secretos
y revela,
siempre,
tus pasiones.
Es un borde que detiene
y repasa,
que transluce, por qué no,
que cuenta sin palabras
una historia
de contornos y figuras
inquietantes.

Es tu límite
delineando tu silueta
hecho para ser amado,
tocado,
abrazado.
Es tu superficie entera
al borde de quebrarse,
fundirse
en sentidos y pasiones
desbordadas.

Es un límite que encierra
un maremoto de sueños
listo para estallar
cuando tu límite y el mío
se desdibujan.

Y así es como los límites
son sólo superficies
trenzadas y, por cierto,
muy mal delimitadas.

martes, septiembre 6

Tu cabeza

Tu cabeza requiere sus cuidados
aunque acaso prefieras omitirlos
aunque creas perfecto
sólido, absoluto,
su equipo de razones,
conjeturas.

Tu cabeza mendiga cada tanto
una tregua, un diván o un codicilo
que la deje, un poco apenas,
rezongar
y dar razones
otras, claro está,
que las primeras.

Tu cabeza de a ratos desentiende
de pensar su tarea
y te parece
que anda sola, libre,
automática,
que se entrega a la ebriedad de sus humores
se zambulle ciegamente en los oasis
donde goza de sus negras fantasías
se atormenta de celos,
de frenalgias,
hipnotiza su curso hasta el olvido
y se otorga, al final,
una amnistía.

¿Quién puede creer,
acaso,
que todo lo puede
una pobre cabeza
humilde y pequeña
empero, llevando,
tan grande una carga
de ser responsable
de todos los actos
en nombre de un cuerpo
que todo lo quiere
que a todos les sirve
más, quiere servirles,
y todos los días
encuentra su cuna
en colchón de dos plazas
muy solo, a menudo,
mientras su cabeza
apenas descansa
si el cuerpo la deja
cuando no la muerde
cuando no la embriaga
o tantos castigos
si no le responde
si ésta le es ajena?


Tu cabeza requiere ciertamente
su dosis de presentes y licencias
altillos formidables
pasados y futuros
erguidos como muros
para siempre.

Tu cabeza es feliz, en ocasiones,
y con eso sus dulces
consecuencias.

Tu cabeza resopla, lamentable,
cada vez que olvidás
que fue siempre
delicada.

miércoles, agosto 31

Hospicio III

Despojo del ahora
que encuadra
la cualidad absurda.

Tormenta de palabras
que encuentran
sentidos nuevos.

Tus emociones presas
de un cruel tirano
que las mutila.

O bien las emancipa
para que azoten
a sus captores.

Y, ya sueltas, se entregan
al desenfreno
más olvidado.

Se enturbian en un rizo
marchito, yermo,
endurecido.

Hasta que, al fin, se extinguen,
dejando un cuerpo
hueco y vacío.

Estos sean, quizás,
los desencuentros
de tu locura.

domingo, agosto 21

Página en blanco

Página en blanco:
un universo.
Todo es posible
salvo mis musas
dándome tregua.
No es placentero.
No me interesa.

Todos los días
para el trabajo.
Siempre lo mismo,
siempre obedezco.
Pasan los días
pasan las cosas
pasa mi tiempo.

Todo el trabajo
para los otros.
Se regocijan:
soy productivo,
emprendedor,
perfeccionista
y buen compañero.

Página en blanco:
todo es posible.
Vuelvo de nuevo
ya no me importa
lo que era mío
ahora, de otros,
esos tiranos
sin caras ni nombres.
Esos siniestros
que coquetean
con ilusiones,
que me conquistan,
que me enajenan
para que sea
sólo una sombra
de un ser humano.
Y me atormentan:
el tiempo pasa.
Mi vida, ajena,
muy dedicada
a hacer los deberes
que mandan los otros.

Página en blanco,
¿cuándo mi vida
podrá ser mía?

Página en blanco,
pido disculpas
y te abandono
porque me tengo
que acostar temprano.

miércoles, julio 13

Trenzados

Tu cuerpo enjuaga
mis lamentos
y vela, como siempre,
pulcro y cálido,
por su suerte
y por la mía.

Tu cuerpo rinde culto
a los pesares agotados en otoño
a la alegría confirmada
a los placeres bacanales
o simplísimos, apenas,
cotidianos
y preciosos.

Tu cuerpo es fiel imagen
y recuerdo
del deseo ofuscado en devenir
inconcluso eterno,
inagotable.

Tu cuerpo arranca poco a poco
sus más austeras confesiones
sus vicios y virtudes
compartidos
cada tanto.

Así labramos
Vos y yo
felizmente trenzados
este dulce secreto
de lo Nuestro.

lunes, junio 27

Hospicio

La tarde amenaza
ciega de pena
contar tu muerte.

El día se aplasta
de a poco, despacio,
contra el hospicio.

Vos tendrás, quizás,
un dormitar lúgubre
de estómagos llenos
en paredes grises
y sueños vibrantes.

O, por qué no, el tiempo
se deje encontrar
y sea, a lo sumo,
una danza eterna
de soles y lunas
guardapolvos blancos
ampollas doradas
destinos ilustres
muy mal negociados
de afuera y de adentro
y ya nadie sabe
cual es el futuro
ni hablar del pasado
teniendo, por cierto,
algunas certezas
de títeres llanos
cabezas vacías
vivir, algún día,
no creo que importe.

Y tus sueños sean
meras pesadillas
o ni siquiera.

Y sigue alumbrando
la tarde
con su blanca luz
de fría incoherencia
las almas sensibles
del hospicio.